Lápidas
de Alcolea del Torote
Una Real Orden de 2 de abril de 1844 instó la
realización del inventario universal de los bienes históricos y artísticos de
España.
En la provincia de Guadalajara, la Comisión de
Monumentos decidió llevar a cabo el Real encargo mediante un sencillo
cuestionario de 72 preguntas en el que se indagaba por la localización y somera
descripción de los monumentos más interesantes de cada pueblo. La encuesta fue
remitida a la mayor parte de los alcaldes y a los párrocos de la provincia para
que lo devolviesen relleno. El Archivo Provincial de Guadalajara conserva 352
contestaciones de la encuesta. En el cuestionario enviado por el pueblo de
Galápagos se afirmaba que de las
ruinas del pueblo de Alcolea de Torote se extrajeron dos lápidas muy bien
conservadas y de época romana recogidas por el Marqués de Villadarias y que
depositó en casa de Galápagos. Se trataba de dos epitafios, que
casualmente fueron hallados por un labrador hacia 1974 en unas tierras próximas
al pueblo, y que fueron publicadas por D. Juan Manuel Abascal Palazón en 1983.
Su localización no
deja de ser significativa pues pudieron aparecer a muchos kilómetros de su
emplazamiento primero o en contextos que nada tienen que ver con el originario
y no aportan nada sobre la localización de su necrópolis de procedencia.
Dis/manibus/Pusinca/annorum/XX/Hic/sita/est/Caêllaecus/contubernali/faciendum/curavit.
A los dioses Manes. Pusinca de 20 años, aquí yace. Su contubernal Caellaco se encargó de hacerlo.
D(is)/m(anibus)/s(acrum)/Corneli[o]/Marcello/Popillia/Vegeta/Faciendum/curavit.
Consagrado a los dioses Manes. Para Cornelio Marcelo. Popilia Vegeta se encargó de hacerlo.
BIBLIOGRAFÍA
JOAQUÍN
GÓMEZ-PANTOJA, MIGUEL ÁNGEL LÓPEZ TRUJILLO: Actas del V Encuentro de
Historiadores del Valle del Henares. Guadalajara, 1996. Págs 19-30.
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